BUENOS AIRES.- El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) colocó a Argentina en una nómina de países observados por deficiencias en el combate al lavado de activos, una decisión que podría perjudicar a los bancos en el país. El GAFI, un cuerpo intergubernamental que promueve políticas para combatir el delito financiero, le reclama al Gobierno argentino una modernización de la legislación para combatir el financiamiento al terrorismo, según un comunicado del organismo difundido el lunes.

Recientemente, el Congreso del país sudamericano aprobó una ley contra el lavado de activos tras un enfático pedido de la presidenta, Cristina Fernández, para evitar nuevos reparos por parte del organismo a pocos meses de unas elecciones generales.

Pocos progresos

El GAFI celebró la sanción de la norma, pero puntualizó que en Argentina "no han tenido lugar aún progresos sustanciales para mejorar la criminalización del financiamiento al terrorismo".

Analistas locales habían adelantado que la inclusión de Argentina dentro de una lista de países con deficiencias en la lucha contra el lavado de dinero complicaría la operatoria externa de sus bancos, ya que sus operaciones estarán sujetas a una mayor vigilancia por parte de los reguladores estatales.

"El GAFI se encuentra seriamente preocupado por los riesgos que dichas deficiencias pueden significar (...) seguirá revisando los avances en el contexto de medidas que el GAFI ha acordado seguir", según el comunicado del organismo, que deliberó la semana pasada en México.

El organismo, que viene haciendo reparos desde hace años a la legislación antilavado en Argentina, dijo que volverá a revisar la situación del país en octubre próximo, días antes de las elecciones generales. Las mayores entidades financieras privadas en Argentina por depósitos son los locales Banco Galicia y Banco Macro, y las filiales de los grupos españoles BBVA y Santander. (Reuters)